Hay ofertas de trabajo en la Red muy serias, como son las de
colocación en buscadores de artículos de interés con contenidos de nuestro
saber y entender.
Plataformas de
revista
Reglas estrictas, muy estrictas de originalidad las
supervisan. Esto es muy interesante y loable, hasta que uno buscando un
artículo que ha escrito a costa de bastante tiempo y esfuerzo, lo encuentra
publicado textualmente por unos diez autores más, y todos mejor ubicados en los
buscadores.
Molesta bastante, pero no importa. Salen incluso muchos
anuncios en Internet buscando redactores que reemplacen las palabras de un
texto ya publicado, de modo que la autoría de una nota se pierde en el limbo.
